jueves, 20 de febrero de 2014

Ojos de rayos x


Lo admito yo también lo detesto. Es algo que no soporto. Pero en el mundo masculino esto es lo más normal. Pasa una mujer y los ojos se desvían. No pueden ceder a la tentación de mirar. Es más fuerte que ellos, está en su naturaleza. Chicas no pierdan su tiempo en tratar de entender el por qué. Es caso perdido.

OJO! Anotación. Heads up! Esto ocurre aún cuando la que tengan al lado sea Beyonce o Angelina Jolie. No importa. No va por ahí la cosa. No es que miren a otra mujer porque no les gusta la que tienen al lado. Es simplemente el hecho de mirar. No se pueden resistir. Es la mente masculina (y las hormonas también y otra parte del cuerpo claro) las que dominan el instante en el que pasa una mujer guapa por el costado. El cerebro envía órdenes precisas, directas e inmediatas a los ojos, de conseguir ipso facto información relevante acerca del mujerón ese que se va acercando cada vez más y que parece tener el mejor trasero del mundo, sin contar con las caderas y las tremendas piernazas que se maneja, información que, valga la anotación, el cerebro ya ha recibido en menos de una milésima de segundo. Pero claro, no es suficiente, quiere saber más. Así que tú fulanito ingéniatelas ahorita mismo para chequear de reojo y muy asolapadamente si es verdad que el trasero le hace honor a semejante cuerpazo y si es así, necesitamos saber tamaño, forma, movimiento y de ser posible unos rayos x a las nalgas. Sí, necesitamos una imagen aunque sea en fantasía de esa mujer sin ropa y sin truza. Y todo esto me lo cumples YA mismo! Para ayer!. Firmado: Cerebro calenturiento masculino.

Ahora, hablando con honestidad, existen miradas y MIRADAS. Hay cada descarado que voltea hasta la cabeza, gira el cuerpo y clava la mirada a la otra mujer con un deseo ardiente que se le sale por los poros. Y también hay los más disimulados que de reojo tratan de chequear "el material". En mi caso particular, yo lo único que pido es que por favor sean lo suficientemente prudentes como para que yo no me dé cuenta de que le andan haciendo "rayos x" a otro trasero, delante de mí. Es mucho pedir? Gracias.

Tengo que decir que la información arriba descrita acerca del funcionamiento del cerebro calenturiento masculino la he conseguido de primera mano. Y no de M, porque claro él JAMÁS va a reconocer el asunto de los "rayos x". No, no. Esta información valiosísima la conseguí cuando trabajé por más de diez años con un equipo conformado apróximadamente por diez hombres. Todos ellos entre los 28 y los 42 años. Yo, la única mujer. Todos ellos con novia, casados o por lo menos con "amiga cariñosa", o amiga con derechos pues. Esta experiencia única, invalorable y excepcional de haber sido testigo presencial de charlas masculinas, bromas, costumbres, manías y hasta confidencias, como decía esta experiencia invalorable me permite hablar con conocimiento de causa del cerebro calenturiento masculino.

Y para aquellas chicas que estén pensando, no, no para nada, el mío no hace esas cosas, él es muy respetuoso... JA! permítanme soltar un JA! y con mayúsculas. Porque no existe el hombre, repito, NO existe un hombre sobre la faz de la tierra que se resista a mirar a una mujer guapa pasando por el costado. No lo hay. Y en esto está incluído M y él lo sabe. Creo que hasta le molesta a veces que yo pueda leer su mente tan abiertamente, porque me dice que yo sé cosas que las mujeres no deberíamos saber de los hombres. Dulces palabras para mis oídos.

Así que si tú crees que tu esposo/novio/amante/amigo con derechos, no lo hace déjame decirte que estás en un tremendo error. Que tú no te des cuenta, es otra cosa! Y alégrate porque entonces quiere decir que tu galán pertenece al grupo de los disimulados-respetuosos que miran muy asolapaditos. Y bueno con éso ya date por servida.


Las peleas ocasionadas por esta costumbre masculina son muy bien conocidas por todo el mundo. Se arman tremendas broncas. Chicas con cara de "Te fregaste. Esta noche hay bronca por andar mirando a otras, imbécil". Chicos que no saben cómo explicar. Se esfuerzan por mentir y decir que en realidad estaban mirando a un chico que les pareció un amigo conocido, pero ni cuenta me dí mi amor que había pasado la chica de la falda roja que dices tú... qué chica? ni la he visto, no sé de que hablas. Amor por favor yo sólo tengo ojos para ti.

Éso es lo que nos hiere en lo más profundo a las mujeres. Que "nuestro" hombre tenga ojos para otras también. Y claro una como idiota sentada al lado.

Debo confesar que a veces he disfrutado ser yo la que pasa por el costado, la que se roba las miradas. Es como un triunfo sentir que un tipo no se resiste las ganas de mirarte, aún teniendo a la mujer al lado. He disfrutado esto especialmente cuando la mujer del tipo en mención es alguna bruja que conozco y que me ha hecho la vida imposible. 
Es además hasta como un juego calcular más o menos en qué momento va a voltear a mirarte. Y cuando ya pasaste, cuando ya estás de espaldas piensas, ahorita tiene los ojos clavados en mi trasero. Es ahí cuando a veces me atrevo a voltear muy rápidamente sólo para confirmar mis sospechas. Sólo para ver su mirada puesta en mi parte de atrás y sonrojarse un poco al verse descubierto. 


También me ha ocurrido que me solidarizo tremendamente con la mujer del tipo y que cuando el descarado empieza a mirarme, le lanzo la mejor mirada de asco que tengo y silenciosamente lo pongo en su sitio. Qué te pasa idiota, respeta a tu mujer. Esa mirada la disfruto mucho también.

Si de algo sirve un pequeño consejo de esta humilde bloguera: muchachas, tómenselo con Bayly's y hielo y pásenlo. No se hagan mala sangre. No culpen a sus hombres. No quiero ser defensora del diablo aquí pero les aseguro que no lo hacen con mala intención. Al contrario, el tema de los "rayos x" es algo que hacen con muy "buena" intención. 
No, hablando en serio, no hagan la bronca a un hombre que mira a otra mujer. Está en sus genes. No lo puede evitar. Éso sí, háganle la bronca al descarado, al que voltea todo el cuerpo y hasta hace "uff" con los labios. A ése caradura agárrenlo a cachetadas si quieren. Pero al que mira de reojo, al disimulado, déjenlo tranquilo. El pobre hombre sólo cumple órdenes de su cerebro calenturiento.

Si hasta el Presidente de los EEUU reacciona ante una mujer bella (véase foto superior de esta entrada), qué se le puede pedir a un pobre mortal (léase tu novio) que sólo se deja llevar por sus hormonas.

Canción para entender al cerebro calenturiento de un hombre




Y para cerrar, canción para que les quede claro a ustedes los hombres, el funcionamiento del muy respetado, famoso y nunca suficientemente alabado cerebro femenino