viernes, 21 de marzo de 2014

Feliz como elefante


Ser feliz como elefante! No como lombriz ni como un chancho. No. Feliz como elefante! Ésa es la decisión que he tomado después de que hoy por la mañana escuchara a un conferencista americano.

El tipo describía una situación así: Imagínate que tienes 80 años y estás echada en la cama de un hospital y el doctor te dice que ya no pueden hacer más por ti y que sólo van a tratar que tu muerte sea lo más tranquila posible. Te entra una angustia horrible y por tu cabeza comienzan a pasar todas las escenas de tu vida, los buenos y malos momentos. Sabes que de esa cama de hospital no vas a salir. No hay retorno. Los platos que dejaste sin lavar en casa, las luces que no apagaste, las facturas que aún te faltan pagar, todo aquello lo tendrá que hacer otra persona porque tú de esta no sales. Y te vienen a la mente las personas a las que no has visto y que quisieras darles un abrazo por última vez. Todas las cosas que no hiciste y que pensabas que algún día harías, como por ejm dar una caminata por la playa el próximo verano. Ya no habrá otro verano. No más playa. No vas a celebrar ningún otro cumpleaños. Dentro de poco vas a pasar a ser un recuerdo en la mente de tus familiares y amigos. Te recordarán mirando una foto y pronto se hablará de ti siempre en tiempo pasado.

De repente, alguien con poderes especiales entra a la habitación y te dice que por cierta cantidad de dinero, te dan la posibilidad de volver 40 o 50 años atrás. Es decir más o menos tu edad actual. Es la oportunidad de vivir 40, 50 o 60 años otra vez. La posibilidad de hacer todo lo que tenías planeado y de estar junto a tus seres queridos otra vez! Qué harías? Qué no darías por tener esa oportunidad otra vez, ahora que estás agonizando en tus últimas horas de vida. Lo que parecía un apagón eterno, se puede convertir en 40 años de vida. Qué no darías? Cuánto estarías dispuesto a dar por esa oportunidad? Es "la oportunidad" más grande de tu vida! Lo más grande que le puede pasar a un ser humano, está ahí ahora a tu alcance en tu cama de hospital.

Yo estaba concentradísima en el discurso de este conferencista. Tanto así que cuando hablaba de los minutos finales de vida llegué realmente a imaginarme esos momentos y llegué a sentir angustia, miedo, soledad. Y cuando habló de la oportunidad de volver a mi edad actual se me llenó el corazón de alegría y comencé a planear todo lo que haría si me dieran la chance de vivir otra vez.

Fue ahí cuando dijo: Esa oportunidad valiosísima por la que pagarías todo el dinero del mundo, ESA es la oportunidad que te han regalado esta mañana al levantarte. Tienes la posibilidad en tus manos de hacer todo lo que anhelas. Todos tus sueños, tus planes, todo lo que dejaste de hacer en tu cama de hospital agonizando, lo puedes hacer hoy, ahora mismo! Cuando estabas en tus últimos minutos de vida hubieras dado lo que sea por volver a donde estás hoy. Por tener nuevamente lo que tienes hoy. 

El tipo me lavó el cerebro. Logró activar en mí algún chip que estaba medio escondido. Sus palabras fueron captadas por mi mente de forma tan profunda que inmediatamente agarré un papel y escribí mi propio plan para ser feliz como elefante! Y ahora ese papel lo tengo pegado en la pared frente a mi escritorio, para verlo todos los días y recordarme a cada instante que mi vida la estoy viviendo ahorita, no mañana ni ayer. AHORA. 


Cuando empecé a escribir mi plan eran todos objetivos específicos: estudiar tal cosa, correr una maratón, conseguir esto, juntar para comprar lo otro, etc. Lo leí, me dí cuenta de lo ridículo que era todo. Escribir todos ésos objetivos es como dar por hecho que tengo muchos años más de vida y que el tiempo me va a alcanzar y hasta sobrar. Rompí el papel y empecé de nuevo pero esta vez me tomé tiempo para recordar y escuchar a mi yo interior.

Hace unos días en mi Facebook me quejaba de que la mayoría de mis vecinos ya sacaron al jardín algunas sillas, mesas y hasta sombrillas, como si ya fuera verano y uno pudiera sentarse al aire libre. Escribí que en esta parte de Europa, que es una zona fría, la gente tiene siempre la esperanza de que pronto hará calor. Y hay algunos que hasta se sientan en sus balcones, con su abrigo, gorro y chalina, muriéndose de frío, pero basta con que brille un poco el sol y ya quieren estar al aire libre aunque aún se sienta frío intenso.

Una amiga me contestó: Claudia, pero si es tan rico sentarse al sol, con una taza de té en la mano, abrigada con una frazada y simplemente contemplar la naturaleza sintiendo el brillo solar en tu rostro, disfrutando un poco la vida... Entonces recordé que el invierno pasado ella y yo habíamos hecho justamente éso, nos sentamos frente a un puerto, contemplamos el mar y los barcos, abrigadas cada una con su casaca y su frazada, disfrutando del sol aún con frío, riéndonos, siendo felices.

Y me dí cuenta que una misma situación puede ser vista desde ángulos extremos. Yo veía lo malo, el frío. Ella veía lo bueno, el sol, la vista, la naturaleza, un té caliente, la vida misma.


Entre otras cosas, en mi nuevo plan de felicidad pegado en la pared, se puede leer: Jugar con mi perro en el pasto hasta que me canse, escuchar música alegre en mi iPod, ver una puesta de sol en silencio, tomar té caliente contemplando el jardín con Jacko (mi perro) a mi costado, escribir notitas lindas a M y esconderlas en su maletín del trabajo, hacer reír a alguien hasta que le duela la panza, colgar las fotos de las vacaciones en un lugar donde las vea todos los días, sonreírle a un desconocido y saludarlo, mirar al cielo por la mañana y por la noche, especialmente cuando esté despejado y en las noches de luna llena, reírme de mí misma cuando me pongo torpe, comer una naranja despacito, ver una película cómica, leer un libro nuevo, bailar en la ducha, contemplar a M mientras duerme.

Te has dado cuenta que poco miramos arriba? Al cielo... Hoy salí y me pasé unos segundos observándolo. Qué rico es mirar al cielo. Te hace recordar lo chiquita que eres. Lo pequeñitos que son tus problemas. Todo tu mundo, lo que es importante para ti, y sobre todo aquello que te pone triste o te duele, todo se siente tan chiquito cuando miras hacia arriba. 

He creado un nuevo playlist en mi iPod con todas las canciones que me hacen feliz. Aquí van algunas.

Canción para empezar el día y ser feliz como elefante :)




Una que me encanta!




Esta la escucho mientras corro :)




Imposible no ser feliz con esta canción!

miércoles, 26 de febrero de 2014

Déjalo ir - dedicada a V

Me ví reflejada en "V". Su mirada perdida y sus ganas de hablar, de abrir sus sentimientos. Soy buena como paño de lágrimas, me lo han dicho varias veces. Y aún cuando yo en este momento también tenga el corazón partido en mil, tenía muchas ganas de escuchar a V y consolarla. 

Lo mío es irreparable. Y lo de ella... lo de ella quién sabe. Lo mío es una muerte. Lo de ella es un hombre.
Era un corazón partido tratando de consolar a otro en mil pedazos. Ahí estábamos sentadas las dos, tomando un té (yo no tomo café ni ella tampoco).

Creo que lo que me motivó a escucharla, bueno en realidad, lo que me motiva a escribir esta entrada sobre su historia es que V se convirtió por unas horas, en un espejo para mí. Era como verme a mí misma hace varios años atrás. Con las mismas preguntas en la cabeza, la misma mirada perdida y las ganas de hablar y de llorar.

V tiene que dejarlo ir. Y no sabe por qué. Tiene que aceptar que él ya no quiere ningún contacto con ella. Y no sabe por qué. Tiene que asimilar que todas las preguntas y dudas que ahora están en su cabeza tal vez no tengan respuesta nunca. -Hombre tenía que ser, le dije. Y sonreímos tristemente las dos.


-Se te está corriendo la máscara de pestañas y vas a manchar tu taza de té, le dije. Se limpió los ojos riéndose. Es rico reírse a veces cuando el corazón llora. Es como darle un respiro y recordar que la vida es así, miserable pero bellísima a la vez.

-No me responde las llamadas Claudia, me dijo bajando la cabeza y con la voz bajita. Le escribí un mail que nunca contestó. Sólo quisiera saber qué hice, por qué tanta indiferencia? Qué fue lo que dije que hizo que me tirara a la basura como un trapo viejo. No le importo. Sabe que estoy angustiada y no le importa. Quisiera tener la oportunidad de decirle tantas cosas que nunca le dije. Preguntarle el por qué de su actitud y que me diera una explicación tan buena que no me quedara ninguna duda. Sabes qué es lo que más me duele? Que a pesar de lo mucho que me hiere y lo mucho que lo odio ahorita mismo... a veces tengo tantas ganas de escuchar su voz en el teléfono, quisiera abrazarlo fuerte y que me haga reír como antes...

Yo estaba escuchando una canción que yo solía cantar. Estaba viendo una película donde yo solía ser la protagonista. Estaba reviviendo lo mucho que duele dejar ir a un amor, una ilusión, un pedazo del corazón. Duele harto y pesa en los hombros. Dejar ir a alguien puede ser el proceso más difícil del mundo. Y es muy doloroso cuando no hay una despedida. Cuando el que se va, se marcha sin explicar por qué. En un silencio tremendamente ruidoso y filudo. Un silencio frío. Y no hay chaqueta que te abrigue. No hay calefacción contra la indiferencia. 

-Pedimos otro té? me preguntó. -No, pide una botella de vino que la vamos a necesitar, le dije. V soltó la carcajada. Sus ojazos verdes llenecitos de lágrimas sonreían a la vez.


Entonces empezamos a analizarlo todo. Como siempre. Como hacen dos mujeres que tratan de entender el comportamiento de un hombre. Pero el resultado fue el mismo, el de siempre. No hallamos respuesta. No hay explicación. Todo parece tan ilógico. Alguien que te dice que piensa en ti en todo momento, que quiere verte, que te insiste para hablar contigo a la hora que sea. Después de un silencio largo me dijo: -Creo que todo estuvo sólo en mi cabeza Claudia, nunca existió, soy yo la que me ilusioné como una boba, soy yo la que malentendió todo. Y ahora cada vez que lo llamo tal vez mira su celular, ve mi número y piensa aghh, qué fastidio es ella otra vez. Y aprieta el botón de desvío de llamada sin el más mínimo sentimiento. -Y si él también está pensando en ti? Y si él también te extraña? le dije. -No lo creo, me contestó con tristeza. Si me extrañara no se comportaría así. No me dejaría de lado como un periódico pasado que ya no sirve. Qué estúpida me siento por pensar en un hombre que ahorita mismo tal vez está con otra chica y que ni siquiera recuerda las cosas que nos dijimos... Todo lo que nos dijimos... 


Ay, si un hombre supiera el sufrimiento que su silencio puede causarle a una mujer. Todos los "te extraño" y "estoy pensando en ti" que una no escribe por orgullo. Para no rebajarse más. Para no parecer más estúpida de lo que ya una de por sí se siente. Todas las imágenes, recuerdos y hasta fantasías que pasan por la mente. Todos los besos que se dan sin que él se entere. Todas las lágrimas calladitas que una guarda en el corazón.

-A mí me pasó exactamente lo mismo hace años, le dije. -Síii? con quién?  -Con un tipo bello, con el que me reía mucho. -Y qué pasó? Volviste a saber de él? me preguntó con mucha curiosidad, como quién quiere adivinar cómo va a acabar su propia historia. -Me enteré que se casó y creo que no le fue muy bien. O tal vez sí, no lo sé. Pero se contactó conmigo otra vez después de tiempo, cuando yo ya era feliz con M. Y luego de hablar de todo y de nada, un buen día me suelta sin previo aviso que nunca dejó de pensarme.  -Qué idiotaaaaa! me interrumpió V con harta cólera. Cómo puede decir éso si fue él quien se alejó! -No lo sé... el caso es que luego también me enteré que muchas de las cosas que me había contado en realidad no eran ciertas. Me quedé muy confundida (nuevamente) y he llegado a la conclusión de que nunca le importé. No creo que sea verdad que siempre me haya pensado durante todos estos años como él dice. Creo que nunca estuvo realmente interesado en mí. Tal vez sólo quería pasar el rato con alguien...

Hubo un silencio entre las dos. Un silencio triste. 

-En realidad me hizo un favor, le dije a V rompiendo la ausencia de palabras y con una sonrisa de complicidad. Gracias a su indiferencia, conocí a M...
Una pequeña luz de esperanza iluminó la mirada gris de V. Tal vez sí exista alguien para ella también. Alguien que no se quede en silencio. Alguien que conteste sus preguntas y le borre las dudas de su cabeza. Alguien que se las juegue por ella y que le llene el celular de mensajes lindos.

Juro por Dios que traté de consolar a V. Utilicé mil recursos para hacerle ver que a veces la única alternativa que a una le queda es dejar ir a ese alguien. Pero sé muy bien por lo que está pasando. Sé que le va a tomar semanas o tal vez meses recuperarse. Sé que no es fácil dejar de pensar en ese alguien. No es fácil dejarlo ir. Siempre hay alguna noticia en la tele que te lo recuerda. Alguna cosa que te pasó que quisieras compartirla con él. Algún chiste que quieres contarle para reírse juntos. Alguna palabra que solían decirse. Algún lugar, algún nombre. La mente perezosa no quiere olvidar. La duda está siempre presente. Piensa en mí? Se acuerda de lo que vivimos? Sintió lo mismo que yo? Por qué no se atrevió? 

-Tiempo. Dale tiempo al tiempo, le dije. Cómo no comprenderla? Cómo no identificarme con ella? Nos abrazamos muy fuerte. Lloramos juntas. Nos reímos juntas también y le prometí llamarla en la noche antes de dormir, para que no se duerma pensando en él. Aunque ya sé, that's not gonna happen.


Canción para dejarlo ir...




Canción para recordar lo que no fué y no será... (Irónica es la vida, esta canción sonaba en el restaurant donde V y yo llorábamos con vino en mano)




Canción par decir adiós... una de mis favoritas

jueves, 20 de febrero de 2014

Ojos de rayos x


Lo admito yo también lo detesto. Es algo que no soporto. Pero en el mundo masculino esto es lo más normal. Pasa una mujer y los ojos se desvían. No pueden ceder a la tentación de mirar. Es más fuerte que ellos, está en su naturaleza. Chicas no pierdan su tiempo en tratar de entender el por qué. Es caso perdido.

OJO! Anotación. Heads up! Esto ocurre aún cuando la que tengan al lado sea Beyonce o Angelina Jolie. No importa. No va por ahí la cosa. No es que miren a otra mujer porque no les gusta la que tienen al lado. Es simplemente el hecho de mirar. No se pueden resistir. Es la mente masculina (y las hormonas también y otra parte del cuerpo claro) las que dominan el instante en el que pasa una mujer guapa por el costado. El cerebro envía órdenes precisas, directas e inmediatas a los ojos, de conseguir ipso facto información relevante acerca del mujerón ese que se va acercando cada vez más y que parece tener el mejor trasero del mundo, sin contar con las caderas y las tremendas piernazas que se maneja, información que, valga la anotación, el cerebro ya ha recibido en menos de una milésima de segundo. Pero claro, no es suficiente, quiere saber más. Así que tú fulanito ingéniatelas ahorita mismo para chequear de reojo y muy asolapadamente si es verdad que el trasero le hace honor a semejante cuerpazo y si es así, necesitamos saber tamaño, forma, movimiento y de ser posible unos rayos x a las nalgas. Sí, necesitamos una imagen aunque sea en fantasía de esa mujer sin ropa y sin truza. Y todo esto me lo cumples YA mismo! Para ayer!. Firmado: Cerebro calenturiento masculino.

Ahora, hablando con honestidad, existen miradas y MIRADAS. Hay cada descarado que voltea hasta la cabeza, gira el cuerpo y clava la mirada a la otra mujer con un deseo ardiente que se le sale por los poros. Y también hay los más disimulados que de reojo tratan de chequear "el material". En mi caso particular, yo lo único que pido es que por favor sean lo suficientemente prudentes como para que yo no me dé cuenta de que le andan haciendo "rayos x" a otro trasero, delante de mí. Es mucho pedir? Gracias.

Tengo que decir que la información arriba descrita acerca del funcionamiento del cerebro calenturiento masculino la he conseguido de primera mano. Y no de M, porque claro él JAMÁS va a reconocer el asunto de los "rayos x". No, no. Esta información valiosísima la conseguí cuando trabajé por más de diez años con un equipo conformado apróximadamente por diez hombres. Todos ellos entre los 28 y los 42 años. Yo, la única mujer. Todos ellos con novia, casados o por lo menos con "amiga cariñosa", o amiga con derechos pues. Esta experiencia única, invalorable y excepcional de haber sido testigo presencial de charlas masculinas, bromas, costumbres, manías y hasta confidencias, como decía esta experiencia invalorable me permite hablar con conocimiento de causa del cerebro calenturiento masculino.

Y para aquellas chicas que estén pensando, no, no para nada, el mío no hace esas cosas, él es muy respetuoso... JA! permítanme soltar un JA! y con mayúsculas. Porque no existe el hombre, repito, NO existe un hombre sobre la faz de la tierra que se resista a mirar a una mujer guapa pasando por el costado. No lo hay. Y en esto está incluído M y él lo sabe. Creo que hasta le molesta a veces que yo pueda leer su mente tan abiertamente, porque me dice que yo sé cosas que las mujeres no deberíamos saber de los hombres. Dulces palabras para mis oídos.

Así que si tú crees que tu esposo/novio/amante/amigo con derechos, no lo hace déjame decirte que estás en un tremendo error. Que tú no te des cuenta, es otra cosa! Y alégrate porque entonces quiere decir que tu galán pertenece al grupo de los disimulados-respetuosos que miran muy asolapaditos. Y bueno con éso ya date por servida.


Las peleas ocasionadas por esta costumbre masculina son muy bien conocidas por todo el mundo. Se arman tremendas broncas. Chicas con cara de "Te fregaste. Esta noche hay bronca por andar mirando a otras, imbécil". Chicos que no saben cómo explicar. Se esfuerzan por mentir y decir que en realidad estaban mirando a un chico que les pareció un amigo conocido, pero ni cuenta me dí mi amor que había pasado la chica de la falda roja que dices tú... qué chica? ni la he visto, no sé de que hablas. Amor por favor yo sólo tengo ojos para ti.

Éso es lo que nos hiere en lo más profundo a las mujeres. Que "nuestro" hombre tenga ojos para otras también. Y claro una como idiota sentada al lado.

Debo confesar que a veces he disfrutado ser yo la que pasa por el costado, la que se roba las miradas. Es como un triunfo sentir que un tipo no se resiste las ganas de mirarte, aún teniendo a la mujer al lado. He disfrutado esto especialmente cuando la mujer del tipo en mención es alguna bruja que conozco y que me ha hecho la vida imposible. 
Es además hasta como un juego calcular más o menos en qué momento va a voltear a mirarte. Y cuando ya pasaste, cuando ya estás de espaldas piensas, ahorita tiene los ojos clavados en mi trasero. Es ahí cuando a veces me atrevo a voltear muy rápidamente sólo para confirmar mis sospechas. Sólo para ver su mirada puesta en mi parte de atrás y sonrojarse un poco al verse descubierto. 


También me ha ocurrido que me solidarizo tremendamente con la mujer del tipo y que cuando el descarado empieza a mirarme, le lanzo la mejor mirada de asco que tengo y silenciosamente lo pongo en su sitio. Qué te pasa idiota, respeta a tu mujer. Esa mirada la disfruto mucho también.

Si de algo sirve un pequeño consejo de esta humilde bloguera: muchachas, tómenselo con Bayly's y hielo y pásenlo. No se hagan mala sangre. No culpen a sus hombres. No quiero ser defensora del diablo aquí pero les aseguro que no lo hacen con mala intención. Al contrario, el tema de los "rayos x" es algo que hacen con muy "buena" intención. 
No, hablando en serio, no hagan la bronca a un hombre que mira a otra mujer. Está en sus genes. No lo puede evitar. Éso sí, háganle la bronca al descarado, al que voltea todo el cuerpo y hasta hace "uff" con los labios. A ése caradura agárrenlo a cachetadas si quieren. Pero al que mira de reojo, al disimulado, déjenlo tranquilo. El pobre hombre sólo cumple órdenes de su cerebro calenturiento.

Si hasta el Presidente de los EEUU reacciona ante una mujer bella (véase foto superior de esta entrada), qué se le puede pedir a un pobre mortal (léase tu novio) que sólo se deja llevar por sus hormonas.

Canción para entender al cerebro calenturiento de un hombre




Y para cerrar, canción para que les quede claro a ustedes los hombres, el funcionamiento del muy respetado, famoso y nunca suficientemente alabado cerebro femenino

jueves, 13 de febrero de 2014

Del Amor y otros demonios - En San Valentín


Cuántas veces te has enamorado? Me preguntó con cierta indiferencia en su tono pero claro, yo entendí que mi respuesta podía tener mucho poder en el futuro. Y a mí que me cuesta irme por las ramas... yo que respondo directo cuando me preguntan directo, dije: Creo que dos veces.

Pero qué es enamorarse realmente? Alguien puede explicarlo? Le he dado vueltas al asunto en mi cabeza y no sé cómo decirlo. Sólo sé que en dos oportunidades he sentido una fuerza interior muy poderosa que me hubiera llevado a hacer de todo por el fulano en cuestión. Dicho sea de paso, y por coincidencias que tiene esta vida, los dos fulanos de origen extranjero, por lo cual me gané el apodo de "la internacional" entre mis amigas más cercanas. (Ellas siempre tan acertadas en sus apodos)

Lamentablemente, y este dato va para los más curiosos, uno de los dos ya no está en este mundo, y afortunadamente al otro lo tengo aquí al lado trabajando en su lap top.

Creo éso sí, como seguramente le ha pasado a la mayoría, que he pasado por varias clases de "enamoramiento" superficial, temporal o como quieran llamarlo pues. Pero no amor a morir. Y en los caminos intrincados de este sujeto llamado amor, me he cruzado también con otros demonios. Y tengo que decir que en cuestiones del amor y otros demonios, se sufre, pero se aprende.

Una gran entendida, experta en cuestiones de amor, no soy. Pero sí han pasado por mi camino diferentes especímenes que me han hecho renegar, llorar, maldecir, aventar el celular contra la pared y odiar a los hombres. Cosa, que dicho sea de paso, se me va en el mismo momento en que encuentro otro que me gusta ;) Otros que me han ilusionado muchísimo para después descubrir que nada es lo que parece, y alguno que otro por ahí que más que amor ha sido pura pasión y locura. En buen castellano, calentura pura pues!


Y en estos caminos del amor, he pasado los peores días de San Valentín que puedas imaginarte. Como cuando estuve todo el 14 de febrero esperando una llamada que nunca llegó. O aquel 14 que pasé sola en casa viendo una película romántica y comiendo helado, imaginando que tal vez algún día yo también tendré un final feliz. Algún 14 de febrero con amigas tan despechadas como yo, tomando margaritas y hablando mal de los hombres. Y algún otro Día de San Valentín saliendo a comer con mi mamá porque a mi enamorado se le había antojado terminar conmigo días antes (muy oportuno él, la verdad), viendo como todas las otras mesas del restaurant estaban llenas de parejas felices que se decían cosas bonitas.

Lo que más me estresaba del Día de los Enamorados es que una como que se siente "obligada" a hacer algo. La gente te mira mal y hasta con pena si no tienes planes para ese día, si no tienes con quien salir. Y peor aún si saben que fue lo mismo el año pasado. A veces tenía que inventarme que algún amigo me había invitado a salir.

Era realmente estresante ir por la calle y ver a todo el mundo comprando flores, globos, regalos. Parejas agarradas de la mano o besándose. Los restaurantes y cines llenecitos de tórtolos. Y claro una tocando violín. Sintiéndose lo más estúpida y sola del mundo.

Vamos, no voy a hacerme la víctima aquí, que la vida pinta de muchos colores y la mía ha tenido colores de San Valentín bonitos también. Uno en especial. Uno que nunca olvidaré. Y aquí me suelto con la historia para que sepan que el amor a veces, OJO! sólo a veces, lo puede todo.


Acababa de conocer al que ahora es mi compañero de vida. Mucho coqueteo, muchos sms, muchas llamadas que duraban horas. Muchas palabras bonitas. Y llegó el 14 de febrero. Antes de continuar debo decir que sólo nos conocíamos por internet y nada más. Él vivía a 10,000 kms de distancia de mí. Había comprado su boleto y venía a verme en marzo. Pero para marzo faltaba muuuuuucho. O al menos se sentía así. Entonces el 14 de febrero nos vimos por Skype en video una vez más, tal como hacíamos a diario desde que nos conocimos y él sólo dijo: Happy Valentine's Day, en su inglés con acento europeo.

La verdad, para qué voy a mentir, yo esperaba algo más. No sé, una tarjeta, cualquier cosa. Dieron las 7pm de la noche y nada. Mientras iba manejando a mis clases nocturnas en la universidad, muy triste yo... me llama mi mamá al celular y me dice que me llegaron 12 rosas rojas con una tarjeta muy linda, firmada por él.

Mi corazón saltó, se paró, latió más rápido y volvió a saltar. En su país eran las 2 de la madrugada, pero igual llamé y me contestó muy feliz. Había pensado que la tienda donde encargó las flores no las había enviado y no sabía cómo decirme y ahora estaba tan feliz que yo las hubiera recibido... y al diablo con la hora Claudia, sí ya sé que tengo que trabajar mañana temprano pero qué diablos, me importa más hablar contigo, escuchar tu voz, sentir que te gustaron mis rosas... sabes por qué te envié doce? Cada una significa una palabra: "Tú te robaste mi corazón, no me lo devuelvas nunca por favor"

Díganme si existe en el mundo alguna otra manera de reaccionar ante estas palabras, que no sea derritiéndose literalmente en el teléfono! Desde aquel 14 de febrero he recibido no sé qué cantidad de rosas, tulipanes, flores, y toda clase de detalles. Como si mi mala suerte con los 14 de febrero se hubiera por fin roto. La maldición de San Valentín se acabó.

Sin embargo, cada 14 de febrero, no puedo evitar recordar aquellos días oscuros. Y pienso que en este mismo momento hay muchas chicas pasando por lo que yo pasé. Algunas lágrimas cayendo, a escondidas para que nadie se dé cuenta. Muchos corazones rotos, esperando encontrar un amor.

Algunos amores prohibidos, que no pueden verse hoy. Algunos que aman sin ser correspondidos. Otros que han sido engañados. Otros que aún a pesar de los años, siguen pensando en aquella persona con la que nunca pudo ser. Algunos que estando acompañados, se sienten solos. Y aquellos que se aman a la distancia.

Algo que no podemos negar es que el 14 de febrero está siempre inundado de canciones para todo tipo de amor. La primera que viene a mi mente es esta canción de Maná que M, que es guitarrista, se tomó el tiempo de aprender, no sólo a tocarla con la guitarra sino a cantarla en español, idioma que él muy poco conocía... Y me la cantaba por el video del Skype con su guitarra... y con ella nos casamos...



Dedicadas para M, él sabe por qué... Happy Valentine's Day amore







viernes, 7 de febrero de 2014

Chica mala


Mis compañeros de trabajo  no lo podían creer...

- Qué, en serio Claudia?
- Sí, de verdad! Por qué no me creen? 
- Porque no es normal que nunca te hayas emborrachado en tu vida pues! Todo el mundo se emborracha, todo el mundo sabe lo que es una resaca.
- Bueno les juro por lo más sagrado que nunca me he emborrachado. Y además tengo que confesar algo...
- ( todos los ojos hacia mí esperando escuchar lo que venía...)
- Me arrepiento. Siii me arrepiento en el alma de haberme perdido de ésas cosas que todo el mundo hace cuando es joven... Alucina que me gustaría emborracharme algún día.

Y aquí habló el más bacancito y coqueto del grupo, ése que no se le escapa ni una, ése que tiene siempre la respuesta precisa para todo...
- Claudia qué falta de confianza, haberlo dicho antes. Quieres emborracharte? Dime cuándo que yo te ayudo.

Carcajada general en el comedor donde almorzábamos. Claudia sonrojada. Algunos hasta empezaron a hacer planes. Dónde sería? Cómo sería? Con qué la emborrachamos? Cómo se la llevamos de vuelta al esposo a la casa? Qué excusa inventamos? 
Las chicas defendiéndome. Déjenla tranquila. Claudia tú te emborrachas con nosotras que te vamos a cuidar. Aquí nadie me la toca a la pobre Claudia. Yo callada sonriendo pensando que una vez más sirvo para amenizar el almuerzo, lo cual no me fastidia sino que hasta me divierte. 

La anécdota no le gustó mucho al señor esposo que levantó una ceja y agrandó sus bellos ojos azules cuando escuchó lo que le contaba. -"Me quiero emborrachar siiiiiii y hacer algo loco en mi vida, me voy de parranda con la gente del trabajo y después de unos tragos me paro sobre la mesa y les bailo a todos a lo Miley Cyrus!" dije "amenazante". No funcionó. M se rió a carcajadas..."Tú te mueres antes de hacer algo así" haciéndome sentir que perro que ladra no muerde.


Ése ha sido el gran problema de mi vida. Soy perro que ladra pero que no muerde. Mucho bla bla bla, pero a la hora de la hora la vieran a ella muy correctita siempre en su sitio, siempre haciendo lo que se debe. Siempre muy señorita. Nada de borracheras. Nada de fumar cosas raras. Cuando una amiga le quiso enseñar a fumar una vez, a la señorita le dió tal ataque de tos que por un mes fue el hazmerreír  de todas las amigas. Nada de irse a la cama con un muchacho de una noche (Que Dios la libre y la proteja!). Nada de llegar tarde a la casa. Siempre las mejores notas en la escuela y la universidad. Todo un ejemplo de niña pues! 

Estoy leyendo el párrafo anterior y me estoy dando cuenta de lo aburrido que todo esto suena. Hacer siempre lo correcto. Ninguna noche de copas una noche loca, como diría María Conchita Alonso.

Claro, un angelito de alas blancas tampoco soy. Pero me falta mucho para ser la chica mala de la noche.

Hace días vengo repasando en mi cabeza las cosas que me gustaría hacer antes de morir. Si mañana se terminara mi vida, de qué me arrepentería? De lo que hice o de lo que no hice?

Hay miles de chicas que al igual que yo, son las niñas ejemplo de la película. Chicas con miedo a alborotarse el pelo y aventurarse a algo loco. Algunas hasta se hacen las muy cancheras. Muchachas, de qué nos estamos perdiendo? Qué escena de la película no vimos? Qué pieza del rompecabeza nos falta? Qué tanto puede pasar?

Ahí se los dejo de reflexión... y a ver quién se atreve ;)