viernes 11 de diciembre de 2009

Orgullo herido



Cuando Martín vio a Lía entrando en el café donde se habían citado, el corazón le latió más rápido y se puso nervioso...qué le diría? cómo reaccionaría ahora que la tenía frente a frente después de tanto tiempo y de tanto escándalo? "la muy desgraciada encima se ha puesto ese vestido apretado que me encanta" -pensó.

Lía lo había hecho adrede. Se había puesto guapísima para impresionarlo y hacerle ver lo que se perdió. Hablaron sobre el clima, luego pidieron café y se miraron fijamente...

-Lía quiero pedirte perdón por todo lo que ha ocurrido. Nunca imaginé que las cosas llegarían a ese punto.

-En este momento ya no me interesa que me pidas perdón. La verdad que quiero pasar la página. Fue uno de los peores momentos de mi vida...nunca me he sentido tan humillada.

-Nunca fue mi intención hacerte pasar por una cosa así...

-Sí pero le dijiste a tu enamoradita que yo era una cualquiera...

-...

-Ya déjalo así Martín, qué puedo esperar de ti...

Las horas pasaron y ellos siguieron conversando y tomando café, solo que la conversación se tornó más amigable y cambiaron los cafés cargados por café con ron o whisky. Martín había silenciado su celular. Le había dicho a Eva que estaría en casa de sus papás. Pudo más su curiosidad de volver a Lía, pudo más su ego masculino que le decía al oído que era una tontería ser totalmente fiel cuando todos saben que un hombre no puede estar solo con una mujer, pudieron más las ganas de hacer algo prohibido nuevamente, pudo más su miembro viril que su cerebro.

Lía disfrutaba la situación. Sabía que con solo tronar los dedos Martín estaría detrás de ella nuevamente rogándole para ir a un hotel. Ella lo sabía, lo disfrutaba, planeba cada paso, cada gesto, se relamía de gusto de comprobar que tenía a Martín comiendo de su mano. Por éso dejó que las horas pasaran y dejó que Martín se insinuara y aceptó la insinuación con gusto. Permitió que él la invitara a subir a su auto. En silencio lo dejó manejar hasta la Costa Verde donde encontraron un sitio oscuro. En otras palabras dejó que el pan estuviera a punto de salir del horno calientito y listo para comer. Pero cuando faltaban pocos segundos para que Martín empezara a acariciarle el trasero, Lía reaccionó:

-Qué haces?

-No te gusta?

-Claro que no imbécil, qué pensabas? que puedes hacer conmigo lo que te dá la gana? crees que soy cualquier cosa? no papito, este cuerpo no lo vuelves a tocar nunca más en tu p... vida!

-Oye qué tienes estás loca??!!

-Llévame a mi casa ahorita mismo o grito!

De regreso a su casa, luego de haber dejado a Lía, Martín se sintió como lo que era realmente: un estúpido calentón. Pero muy en el fondo le había gustado el jueguito, el hecho de tener los senos y las piernas de Lía tan cerca de sus manos otra vez lo volvía loco. Ahora pensaba en lo que haría en los próximos días, no quería quedarse con las ganas. Ahora Martín pensaba en todo y en nada, menos en Eva.


------------------------

-Qué??!! -gritó Martín cuando Eva terminó de hablar.

-Martín es la verdad, estoy siendo sincera contigo.

-Pero por qué? acaso no está funcionando la relación entre nosotros? Acaso no estamos bien?

-No Martín. Lo siento pero yo no pienso así. Ya no te quiero. No siento lo mismo de antes.

-Pero mi amor...

-Ay no me digas mi amor que me dá cólera. No soy tu amor Martín admítelo.

-Pero yo te amo, nos íbamos a casar.

-Martín esto no puede continuar. Hoy mismo lo terminamos. No puedo seguir con un hombre por el que ya no siento amor. Tú mismo destruíste todo lo que había entre nosotros...

-Pero tú me perdonaste...

-Sí pero lo hice para ver si podíamos rehacer todo pero me he dado cuenta que no...al inicio tenía mucha cólera, pero ahora ya no siento nada. Si estuvieras con otra mujer ya no me importaría. Solo indiferencia es lo que me queda Martín.

-Eva me estás hiriendo mucho...

-No es mi intención hacerlo...

-Pero cuando hemos hecho el amor tú me has repetido que me quieres...

-He fingido

-Quéee??

-Sí he fingido muchas veces solo para complacerte pero se acabó. Quiero un hombre que de veras me ame y me respete y me haga sentir mujer. Y ese no eres tú Martín.


---------------------

Después de que Eva había terminado con él hacía algunas semanas atrás, Martín quedó destrozado. Sentado en el sofá de su sala en calzoncillos, con el control remoto en la mano, dolido. La tele estaba prendida pero él no la veía. Con el orgullo herido, con el autoestima por el suelo. Lo que más le había dolido era que Eva confesara que había fingido en la cama. Ese es el peor insulto que un hombre puede recibir de una mujer. Dónde quedó su fama de ser "un tigre en la cama"? Qué pasó con las noches de placer que disfrutaba con Eva? Todo había estado solo en su imaginación...Eva nunca disfrutó, nunca. Qué pasó con todas sus tácticas amatorias? Éva había destruído por completo su hombría, su ego masculino estaba por los suelos a tal punto que había pasado varios días sin tener una sola erección. Se sentía poco hombre. Estaba herido en lo más profundo.

Por éso cuando Lía le respondió el e-mail aceptando encontrarse con él nuevamente se emocionó pero a la vez tuvo miedo. Qué pasaría si no daba la talla? Tenía ganas de vengarse de Eva pero a la vez tenía miedo de pensar que también Lía había fingido.
CONTINUARÁ

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Claudia! no te pierdas! actualiza mas seguido porque tu historia esta interesante... Martin sucks! jahajha iwal q mi ex xD. Un beso

Anónimo dijo...

ya pues claudia me dejas en ascuas con la historia esta muy interesante quepasen las fiestas ya?
gracias
Marita

Publicar un comentario en la entrada