miércoles, 30 de diciembre de 2009

No te vayas 2009...


Hoy me desperté con una angustia en el corazón: se termina el año 2009.
Me senté en el sofá de la sala y con una taza de té en la mano, empecé a recordar todo lo que he vivido este año. Seguro que te ha pasado lo mismo. Seguro que todo el mundo hace un recuento de su vida en estos días. Algunos se ponen nostálgicos como yo, otros estarán felices de que el año termine porque les fue un poco mal, a otros les dá igual y piensan: un año más que se va. Pero éso no sucede con la que escribe este blog, es decir yo, esta muchacha latina que ha empezado una nueva vida y literalmente de cero.

Luego de despedir al que hoy es mi esposo (él se iba a trabajar), prendí la televisión. En casi todos los canales hacían un recuento de todos los sucesos de este año. Hechos importantes que han ocurrido a nivel nacional e internacional: política, deportes, celebridades que murieron, catástrofes naturales, accidentes aéreos, etc. Me puse a pensar cómo se vería por televisión el recuento de la vida de cada persona. Imaginé un video que narraba mi vida y la de las personas que más quiero. Ufff! si pudiera ver en un video todo lo que viví este año...fue el mejor año de mi vida.

Tal vez sería un video como este...la intro de mi serie favorita




Con mi taza de té caminé hasta la mesa donde estaba la lap top. Ahí me puse a rebuscar entre las fotos digitales y recordé todo. Empecé el 01 de enero bailando y celebrando con mi novio, el que ahora es mi esposo. Luego vinieron cosas lindas de recordar. Planée y organicé junto con mi mamá mi boda. Las dos solas! Fue un poco estresante pero lindo. La búsqueda del vestido, de la iglesia, del local para la fiesta, las flores, la decoración, los colores, las invitaciones de boda, el terno de mi novio, los zapatos, la comida, todo! Incluso el sacerdote me permitió elegir cada lectura, cada petición y cada cosa que se diría en la ceremonia religiosa. Fue lindo...me emociona mucho recordar esos momentos.
Antes de casarme tuve que renunciar a mi trabajo porque luego de la boda me mudaría a otro país. En mi ex-trabajo dejé a muy buenos compañeros que siempre recordaré pero especialmente y con mucha pena, dejé a dos de mis mejores amigos a los que quiero harto y extraño R y P.



Luego vino la boda, la luna de miel (que hasta ahora dura) y mi mudanza al otro lado del mundo. Dejé a mi familia que junto a mi esposo son lo más valioso que tengo, dejé a mis mejores amigas con las que ahora me comunico por facebook, skype, hotmail, etc. Dejé toda una vida hecha: mi trabajo, mis estudios, mi profesión, mi auto (al que extraño harto), mi perro, dejé todo. Me monté en un avión y crucé el Atlántico durante más de 15 horas. ´

Hoy 30 de diciembre miro atrás y yo misma me pregunto: cómo fue que tuve la valentía de hacer todo éso? Yo era de las que pensaba que nunca me iría de mi país...en qué momento cambié de opinión tan radicalmente? Gracias a Dios lo hice. Dejar todo para venir hasta el otro lado del mundo siguiendo a mi esposo, es la mejor decisión que tomé en mi vida.

Terminé mi taza de té y escribí un mensaje en el facebook: se me está yendo el mejor año de mi vida... lo escribí con el corazón. Mis amigos contestaron que el 2010 será aún mejor...podría ser aún mejor?

Hace pocas horas mi esposo y yo recordábamos por todo lo que hemos pasado para estar aquí los dos juntos y nos reímos como unos niños. Este 2009 ha estado llenecito de momentos así: de risas, abrazos largos, complicidad, buena vibra.

El año también me trajo malas noticias, como el cáncer de uno de mis tíos más queridos que gracias a Dios ya se está recuperando, otras buenas noticias como el nacimiento de las hijas de muy buenas amigas, el futuro nacimiento de dos sobrinos, el matrimonio de amigas queridas y de una de mis primas...en fin...ha sido un año de llegadas y partidas, de finales y comienzos, de olvidos y recuerdos. Un año que siempre recordaré porque marcó mi vida con un nuevo y hermoso comienzo. Qué más puedo pedir...

Aún no me llega la depresión que le dá a las personas que viven fuera de su país. Algunas amigas dicen que la nostalgia me vendrá pronto. Tal vez. Pero ya casi pasó un año desde que me fui y estoy convencidísima de que recordaré al 2009 como un año mágico. Tal vez en el futuro vengan años mejores, sí, pero tendrán otro sabor, otro color, otro perfume...el color y olor de este año es único...por éso me apena tanto que se vaya.

Y bueno por último quiero recordarte que el próximo año continuará la historia de Eva y Martín. He recibido toda clase de comentarios algunos ansiosos, otros críticos, otros amigables...todos pidiendo que termine de escribir la historia de una buena vez. A inicios del 2010 viene la parte final de la historia así que visiten el blog con frecuencia.

Espero que este año también haya sido mágico para ti y si no lo fue, deseo que el 2010 lo sea! Todos tenemos un año para el recuerdo...ojalá encuentres el tuyo.

Con mucha pena me toca despedir este 2009 y abrirle las puertas al 2010...adiós 2009...no te vayas!!!! FELIZ 2010 A TODOS!!!



Y para empezar el nuevo año les dejo esta canción que me levanta el ánimo cada vez que la escucho por la energía enorme que tiene...además la letra habla de abandonar un lugar para iniciar una nueva vida en otro...y aunque New York no tenga que ver con tu historia o la mía, tal vez la letra de la canción sí...

martes, 22 de diciembre de 2009

Es Navidad

Pausa a la historia de Eva y Martín. Aquí viene una historia real de Navidad.

Tenía 8 años y adoraba la Navidad. Para mí esa fecha era sinónimo de regalos y Papá Noel pero dos hechos importantes marcaron mis navidades infantiles.
Faltando pocos días para la Navidad anterior, buscaba un día un par de zapatos para vestirme bonita e ir a casa de una de mis tías. No los encontraba por ningún lado así que me agaché y empecé a buscar debajo de la cama. Tampoco los encontré, pero ví una caja enorme sellada. En ese momento estaba tan apurada que olvidé preguntarle a mi mamá qué había en la caja.

El 24 de diciembre noté que mi mamá y mi hermana cuchicheaban en el dormitorio y se quedaban calladitas cuando yo entraba. Con inventos, ambas me llevaron hasta la casa de mi abuelita que vivía en la cuadra frente a mi casa.

Pocos minutos antes de las doce regresamos a mi casa a ver qué me había traído Papá Noel...entramos a mi dormitorio y ví la ventana abierta y la cortina recogida hacia un costado como cuando alguien se asoma a la ventana. Mi hermana me dijo: uy mira! Papá Noel se acaba de ir...ha dejado la ventana y la cortina abierta!...mi corazón latía de emoción al ver un regalo enorme en mi cama...no podía esperar para abrirlo.


Al desenvolverlo ví la misma caja grande que había encontrado días atrás debajo de la cama. Entonces sentí un punzada en mi corazón. Pero esa punzada se fue rapidito cuando ví mi muñeca patinadora...la muñeca más linda que una niña pudiera imaginar!

En esa época no existían en el mercado peruano las muñecas patinadoras...al menos no como la mía, grande y preciosa. Mi mamá la había traído del extranjero en uno de sus viajes. Nada pudo hacerme más feliz...tenía el juguete que todas las niñas anhelaban.

Al año siguiente, por el mes de noviembre más o menos, conversaba con mis amigas de colegio sobre la Navidad y los regalos que íbamos a pedir. Una de ellas se juntaba con las chicas de secundaria que le habían dado la noticia que ella nos venía a contar: Papá Noel no existía. Era una mentira inventada por los padres de familia y que sólo los niños tontos creían. Qué?? No podía ser! pensaba en silencio. Como una película en cámara rápida, a toda velocidad, vinieron a mi mente las imágenes de la caja debajo de la cama, los cuchicheos de mi hermana y mi mamá, la misma caja sobre mi cama... Nuevamente sentí una punzada fría en mi corazón, pero esta vez duró varios días.

Pensé que si mi mamá había inventado todo éso lo había hecho de buena intención para hacerme feliz. Pero igual me dolió mucho el enterarme que no existía ese viejo gordo de barba blanca al cual le había escrito muchas cartas contando mis secretos y sueños.
Mi mamá lloró sentada en el sofá cuando le dije: mami no te preocupes, ya me enteré de toda la verdad...(la voz se me quebraba)...ya sé que Papá Noel no existe y que eres tú la que me compra los regalos con tu sueldo...gracias mami, aunque me dá pena Papá Noel...

Ese fue el primer hecho que me marcó. Aunque ahora lo recuerdo con cariño y sobre todo recuerdo esa muñeca con la que tanto jugué por horas y que le costó tanto a mi mamá.

Luego cuando fui creciendo mantuvimos siempre en casa la misma tradición: mi abuelo era el encargado de armar el Nacimiento. Escuché muchas historias al respecto. Mi abuela y mis tías decían que años atrás, cuando vivían en la otra casa, mi abuelito armaba un Nacimiento lindísimo e inmenso. Esa era la tradición que sus papás le habían inculcado porque cuando era niño armaban un Señor Nacimiento que ocupaba toda una habitación. Se colocaban grandes montañas inmensas de cartón pintado de verde, ponían pasto falso, colocaban muchos pastores, casitas, lagunitas y toda clase de animales que venían a ver al Niño Dios. Había una estrella de Belén grandísima y la Virgen y San José junto con el Niño eran los principales protagonistas. Les demoraba un día entero armar semejante maqueta. Mi abuelo había aprendido y conservado esa tradición y ahora no solo armaba el Nacimiento en su casa sino que en la mía también.


Una tarde, en los primeros días de diciembre, vino mi abuelito con su caja de herramientas y adornos a armar el Nacimiento en mi casa. Ese día me dijo: te voy a enseñar a colocar bien cada personaje, los animales, el Niño, la Virgen, San José, el pasto, la Estrella...para que cuando yo ya no esté aquí tú seas la encargada de armarlo. Para mí eso sonó como una tremenda responsabilidad. Puse mucha atención a cada cosa para no cometer errrores...aunque en el fondo pensaba que todavía faltaba muuuuucho para que llegara el día en que mi abuelo "ya no estuviera".

La primera Navidad en que mi abuelo "ya no estaba" fue muy triste. No bien empezó diciembre a mí me entró una nostalgia horrible. Tenía 14 años. Abrí la puertita del armario donde teníamos la caja con todos los elementos del Nacimiento. Muy despacio y cogiendo todo con mucho cuidado, tal como me había enseñado mi abuelo, empecé a colocar cada cosa con cierta solemnidad, como quien hace un ritual espiritual importantísimo. Para mí lo era.

Por la noche llegó mi mamá de trabajar y vió el Nacimiento. Me preguntó que por qué lo había armado sin esperarla. Le dije: es mi responsabilidad, mi papito me encargó armar el Nacimiento y así lo voy a hacer cada año. Mi mamá, al ver la tristeza mezclada con solemnidad en mis ojos, entendió todo perfectamente.

Hoy está nevando en esta parte del mundo. Los árboles están pelados y blanquitos por la nieve. La gente camina por las calles con abrigos y gorros. Las tiendas están adornadas con luces y guirnaldas. Todo se vive como en las películas, con frío, nieve, pinos y muñecos de nieve. Han pasado varios años. Hasta la Navidad pasada, yo seguí armando el Nacimiento en mi casa de Lima. Este año lo armaré muy lejos de la ciudad donde pasé tantas Navidades con mi abuelo, por supuesto siempre con un aire de solemnidad, por lo mucho que significa para mí y para mi abuelo, donde quiera que él esté.

Y bueno, aunque no lo crean, he vuelto a creer en Papá Noel. Creo que es el encargado de cumplir todos nuestros deseos...a mí ya me cumplió varios y esta Navidad tengo una lista enorme de pedidos, harta chamba para el viejito de la barba blanca.

P.D. Escríbeme historias y tradiciones navideñas que quieras compartir con este blog o simplemente algún recuerdo que te haya marcado en Navidad. Desde el otro lado del mundo un abrazo súper cálido que dure hasta la NocheBuena...Feliz Navidad!

Aquí les dejo esta canción, que aunque es triste, me hace recordar a mi abuelo en Navidad...



Este es el villancico más famoso del mundo, fue creado en Austria hace más de 150 años y ha sido traducido a muchísimos idiomas...me gusta porque me transporta a la noche en que nació Jesús y a mis Navidades infantiles más lindas rezando frente al Nacimiento...



Y por último les dejo este villancico en inglés que es el favorito de mi hermana...la que junto a mi mamá hacía de todo para mantener viva mi ilusión de Santa Claus...