miércoles 21 de octubre de 2009

Eva sigue a Martín ( Parte III de la historia)


Eva estuvo en silencio durante todo el camino a la casa de Cecilia. Escuchaba todo lo que Martín le contaba...
-Ay gorda no sabes qué día para más agotador. Tuve que coordinar con César todo lo que vamos a presentar la próxima semana a un nuevo cliente pero este César anda todo volado, creo que tiene problemas en su casa y no se concentra. Así que la mayor parte de la chamba me la he tenido que soplar yo, caballero no más...
-...
-Y tú gordita cómo has estado?
-Bien todo bien
-Qué pasa estás cansada?
-Si un poco la verdad
-Ahora que vayamos al cine nos vamos a relajar mi amor
-...

Algunas mujeres tienen la enorme capacidad de estar frente al hombre que las está engañando con otra mujer, y quedarse calladas, como esperando el momento propicio o tal vez, como quien quiere ver hasta dónde llega la cosa...

Luego de recoger algunos papeles en casa de Cecilia, enrumbaron al cine. Martín iba animado a pasar una noche relajada y bonita con Eva. Manejaba rápido con seguridad y autoridad, como si fuera el nuevo Meteoro de las pistas limeñas.

Oye baboso fíjate pues! vivo te crees? imbécil ! -gritó Martín a uno de los audaces conductores de combi que con tanta astucia y total falta de inteligencia suelen conducir en Lima. Martín por favor avanza y no le hagas caso -murmuró Eva. Pero mira lo que hace este idiota pues gorda es un #%&=)&%"!¤/(= . Eva, que ya estaba acostumbrada a las reacciones poco amigables de Martín en el tránsito, se quedó muda y continuó mirando fijamente a través de la ventana.

Por ratos se lo imaginaba metido en una cama de hotel con otra tipa que sabe Dios cómo sería y qué cochinadas seguro le haría. Luego se sentía un poco idiota. Debería pegarle un par de cachetadas, bajarme del auto y gritarle sus cuatro verdades pensaba. Pero no podía, había algo muy fuerte que la mantenía pegada al asiento como si le hubiesen echado terocal para que se quedara sentada ahí, sin ninguna posibilidad de huída.

Llegaron finalmente al cine. Él le agarró la mano y caminaron juntos hasta la boletería. Compraron las entradas, luego el pop corn y entraron en la sala cuando todavía no habían apagado las luces. Iban a ver Closer con Julia Roberts y Jude Law como protagonistas. Martín había elegido esa película porque sabía lo mucho que le gustaba Jude Law a Eva...pero no tenía muy claro de qué se trataba. Ay Martín...pobre, nadie le contó que la película habla sobre infidelidad, celos , confesiones, decepciones, descubrimientos. Cómo podía imaginarlo? Eva tampoco tenía idea de nada. Buscaron dos buenos asientos en el medio de la sala para ver mejor.
Empezó la película. El ambiente se ponía cada vez más tenso a medida que se iba descubriendo la trama... En una de las mejores escenas, Ana, el personaje de Julia, le confiesa a su actual esposo que se ha enredado con otro hombre...







Clive Owen, el esposo, se enferma de celos de tal manera que le pide que le cuente hasta la forma cómo han hecho el amor...

Eva quería explotar de rabia y de celos. A Martín se le notaba incómodo y tosía de rato en rato, se rascaba la nariz y solapa miraba a Eva de reojo, quien no pudo evitar soltar unos tremendos lagrimones, los cuales no afectaron mucho a Martín porque era muy típico en ella echarse un pequeño llanto cada vez que iban al cine. Incluso cuando vieron la segunda parte de Shrek, a Eva se le cayeron unas lagrimitas ya casi por el final de la película. Ahora Martín sólo atinó a pasarle el brazo por el hombro y susurrarle al oído: "no llores amor es solo ficción" pero éso avivó aún más la cólera contenida en ella: "a veces las películas se parecen a la vida real no?". Martín enmudeció y cruzaba los dedos para que esa porquería de film acabara de una buena vez.

Los días siguientes transcurrieron normalmente. Martín había notado un cierto cambio en Eva a pesar de que ella se esmeraba por sonreír y disimular. Pero él no le daba importancia a ese pequeño cambio en la actitud de ella...debe estar con la regla, pensaba.

Un día Eva no aguantó más y se soltó a llorar en plena clase frente a sus alumnos, niños de 7 y 8 años que no entendían qué pasaba. Un ratito ya vuelvo -dijo ella. Pero Dieguito, uno de sus mejores alumnos notó que algo muy malo le estaba ocurriendo a su maestra favorita, así que se le ocurrió ir donde la Miss Vicky que estaba dando clase en el salón de tercer grado. Vicky salió del aula rumbo al baño y encontró a Eva desecha en lágrimas. Eva y Vicky eran muy amigas, se conocían desde hacía muchos años, no había forma de engañar a Vicky con una mentira como un dolor de cabeza o algo así. Eva no tuvo más remedio que soltarle toda la historia a su colega-amiga, bueno solo el titular de la historia porque los niños de segundo y tercer grado estaban haciendo tal desmadre en ausencia de sus profesoras que no les quedó más remedio que regresar corriendo a sus aulas y postergar la conversación para el final de las clases.

-Ahora sí cuéntame bien qué es lo que ha pasado Eva por favor. Cómo es éso de que Martín está con otra tipa?

-Lo descubrí yo misma, nadie me lo ha contado.

-Pero cómo así lo has descubierto? No será que te estás haciendo ideas no más?

-Vicky yo he leído su correo! leí lo que esa tipa le escribía y lo que él contestaba, he leído todo!!

-Quéeeeeee??? pero cómo has entrado a su correo?

-Eso no importa. Lo que importa es que tengo que encararlo pero no sé cómo. Imprimí los e-mails y saqué fotocopia. Voy a refregárselos por la cara.

-Estás loca? Te va a decir que estás violando su privacidad...

-Qué me importa!!! sería muy conchudo de decirme una cosa así con todo lo que me ha hecho...Por favor Vicky necesito que me ayudes.

-Yo estoy contigo en las buenas y en las malas amiga. Tú sólo dime qué quieres que haga.

-He estado planeando seguir a Martín.

-Quéeeeeee??? Estás locaaaaaaa??? Se va a dar cuenta! cómo lo vas a seguir?

-No sé, no lo sé. Lo único que quiero es descubrirlo infraganti para que no tenga chance de mentir más y negarlo todo. Quiero verle la cara a la tipa esa también.

-Ay Eva creo que sólo te vas a hacer más daño con éso...

-Me vas a ayudar o no?

-Sí pero qué quieres que haga?

-Quiero que me acompañes...

Ahora que Eva tenía la clave del correo de Martín lo revisaba a diario y por supuesto fue descubriendo más y más e-mails entre este y su amante. Leía todo con mucha atención e imprimía todas las pruebas del delito...o como diría Jaimito El Cartero, todo "el cuerpo de Benito". Martín, no tenía ni la más mínima idea del huracán que se le venía encima.

Una tarde llegó el momento preciso. Martín la llamó disculpándose por no poder verla esa noche, tenía una reunión urgente con la gerencia y no sabía cuánto iba a demorar. Eva se mostró comprensiva pero muy dentro de ella algo la excitaba, era el momento que había estado esperando. Llamó a Vicky y quedaron en encontrarse.

Martín marcó el número de Lía y coordinaron el lugar y la hora del encuentro. Se cuidaban mucho de que nadie los viera juntos por esa razón procuraban siempre salir separados uno del otro, cada quien en su auto, para luego encontrarse en algún hotel caleta de Lima.

Lía tenía mucho miedo de que Iván la descubriera y mandara al diablo todos los planes de boda, pero a la vez la excitaba muchísimo cada encuentro con Martín. Sentada en su escritorio empezó por retocarse el maquillaje para luego perfurmarse...sonreía mientras recordaba la broma que su hermana mayor solía hacer cada vez que se perfumaba para una cita..."en el cuello por si me besan, en el pecho por si me abrazan y debajo del ombligo por si...acaso". Recordando aquello, y sin que sus compañeros de oficina se percataran, se echó perfume por si...acaso. Mientras tanto, y por pura casualidad, porque así son las casualidades de la vida, en el pequeño radio que tenía sobre su escritorio sonaba esta canción...



Dieron las 6pm en punto. Tanto Lía como Martín, cada quien en su respectiva oficina pero en el mismo edificio, se apresuraron a salir poniendo excusas a sus compañeros que siempre se quedaban conversando un rato o planeando ir a tomar un café después de la oficina.

Lía fue la primera en salir y abordar su auto. Justo cuando ya estaba sentada, aparecieron en otro auto, un Volkswagen del ´98, Eva y Vicky al volante. Vicky, que nunca en su vida había seguido a nadie en plan de espía, se tomó las cosas muy en serio y en su afán de no hacerse notar y que Martín no se diera cuenta, se había colocado una peluca marrón de rulos que usaron sus niños en la actuación del Día de la Madre para interpretar a Thalía en su video María la del Barrio. Además tenía unos lentes negros que le tapaban casi toda la cara y un abrigo del diseño del inspector Truquini. Cuando Eva la vio no pudo evitar soltar una carcajada. No quieres espiar a Martín? -reaccionó Vicky, entonces tenemos que pasar desapercibidas. Eva solo atinó a decir entre risas, pero con esa peluca hasta los policías nos van a parar en la calle! si pareces una loca!

Ahora estaban sentadas en el auto estacionado en la esquina del edificio. Eva jamás imaginó que la tipa con la que Martín se estaba revolcando era una conocida de ella. Por éso no se percató de la presencia de Lía en su auto. Sus ojos estaban puestos en la entrada del edificio. Estaba segura que Martín saldría en cualquier momento, listo para encontrarse con "la tipa esa".

Sus sospechas tenían fundamento. Poco rato después salió Martín muy perfumado y con cara de estar apurado. Ahí está! síguelo por favor Vicky, hoy me va a escuchar este desgraciado, nunca en su vida se va a olvidar de este día - dijo Eva con tanto odio que Vicky se asutó un poco y la peluca se le fue hacia atrás. Luego de acomodársela, arrancó el auto y siguieron a Martín.

En el camino Eva iba ensayando todo lo que le diría. Estaba muy nerviosa, por ratos lloraba y Vicky trataba de consolarla. A ambas les temblaban las manos. Ambas tenían mucho miedo de lo que pudiera pasar esa noche. Vicky sabía que luego de esto tendría que armarse de paciencia y fortaleza para consolar a su amiga porque quedaría destrozada.

Manejaron hasta una zona un poco desolada en San Borja. Martín estacionó su auto frente a lo que parecía ser una casa pero un pequeño y muy discreto letrero delataba la clase de negocio que ahí se practicaba: "Hostal" decía un cartelito cercano a la puerta. Vicky y Eva observaban todo desde su auto. Martín tocó el timbre, murmuró algunas palabras cerca al intercomunicador, le abrieron la puerta y mirando hacia un lado y otro...entró.

ESTA HISTORIA CONTINUARÁ

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Amiga no pues, me comolas unas todos los dias ,,, oye estas perdiendo dinero, manda la telenovela a Televisa,,, y con la cancioncita de fondo me matassssssssss,,, super super magnifique lo que escribes,, y bueno apurate a pensar el resto,,, que me muero de ganas de saber andale andale, un beso grande*
Vivi
Pd, oye vente a visitarme pues y asi me cuentas toda la historia,, jajaja un beso

Anónimo dijo...

Noooooooo... no me puedes dejar con esta intriga... yo que la tipa esa le araño la cara y le pateo las bo...

O solo me pararía a su costado y le diría 'hola qué tañ?' para ver que cara pone...
Publica la otra parte YA!

Julietha dijo...

Clauuuuuuu!!

PUBLICA LA 4TA PARTE!!!!
SUPER INTERESANTE!!!!!!!!!!
MIS MEJORES DESEOS!!!!!!!!!!!!!!!!

Psdt: Respondeme el otro coment a mi msn siiipp?? (julicious_lc@hotmail.com)


J* ..una amiga a la distancia!

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